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25 mitos que ninguna mamá primeriza debería creer ¡Que no te engañen!

25 mitos que ninguna mamá primeriza debería creer ¡Que no te engañen!

Cuando eres mamá primeriza, muchas veces las recomendaciones, advertencias y remedios caseros se encuentran a la orden del día. Todos parecen ser expertos en el tema y en ocasiones puedes sentirte hasta juzgada con las cosas que te dicen. A continuación te presentamos 25 mitos que son muy comunes, pero que no debes creer, pues podrían ser perjudiciales para ti o tu bebé.

#1 Una embarazada debe comer por dos

El hecho que una nueva vida esté creciendo dentro de tu vientre, muchas veces conlleva al mito que indica que debes de comer por dos personas: por ti y por el bebé. A pesar de que sí debes tener un mayor aporte nutricional, no debes de comer exactamente ‘por dos’.

Tu alimentación y la gestación de tu bebé están ligadas durante el embarazo. Durante este hermoso proceso, se estima que las necesidades energéticas aumentan 85 kilocalorías al día en el primer trimestre, 285 kilocalorías al día en el segundo y 475 kilocalorías diarias en el tercero.

No obstante, cada embarazo y cada mujer es diferente. Tomando en cuenta tu peso antes del embarazo, tu estatura, tu edad y si estás esperando a más de un bebé, tu doctor es quien te recomendará cuántas calorías son las que necesitas ingerir.

Seguir al pie de la letra la creencia de ‘comer por dos’ puede acarrear problemas para tu salud, como hipertensión y diabetes gestacional.

Recuerda que es normal subir de peso durante tu embarazo. Lo ideal es que vayas con un especialista para que te ayude a tener una dieta balanceada, saludable y óptima, tanto para ti como para el desarrollo gestacional de tu bebé mes por mes.

#2 Comer picante le ocasiona manchas rojas al bebé

Dentro de este mito existen algunos más relacionados con la ingesta de picante, tales como «comer picante induce el parto» o «comer picante puede hacer que el niño tenga mal carácter».

Ninguno de estos mitos es verdadero. Las manchas en la piel del bebé pueden deberse a diferentes causas. Las más comunes son el acné neonatal, intertrigo, milaria e incluso rozaduras provocadas por el pañal.

No obstante, de acuerdo con el Programa Especial para Embarazadas del Hospital Mount Sinai, si eres susceptible al picante, éste puede aumentar las náuseas matutinas, así como problemas de acidez estomacal.

#3 La lactancia es fácil

Este mito puede ser bastante perjudicial para la salud psicológica de cualquier mamá primeriza. La lactancia, a pesar de ser un proceso natural, puede resultar una de las experiencias más desafiantes para una madre.

Los primeros días te puede resultar frustrante que ‘no te baje la leche’. Sin embargo, ese primer líquido que le das tu bebé, el calostro, está lleno de nutrientes y defensas que fortalecen su sistema inmunológico.

Asimismo, es un hecho que la lactancia puede ser dolorosa. Desde el agrietamiento del pezón hasta desarrollar mastitis (una infección del seno). No obstante, existen cremas, pezoneras y diversas alternativas que te harán sentir mucho más cómoda y segura en este proceso íntimo entre tu bebé y tú.

Así como te preparas con diversos productos antes de la llegada de tu bebé, unas clases prenatales y de lactancia son una buena inversión, para que el periodo de lactancia sea más sencillo para ti.

#4 Si tienes pechos pequeños no puedes amamantar

Sin importar el tamaño de tus pechos, como mujer tienes la increíble capacidad de producir leche de buena calidad y cantidad para tu bebé. Así que no hagas caso de esta creencia, tu talla de brassier no tiene nada que ver con amamantar.

#5 Los bebés no pueden tomar sol

El sol es bastante bueno para tu bebé. Es una fuente importante de vitamina D, la cual ayuda a combatir la ictericia, es decir, la decoloración amarilla de piel y ojos en algunos bebés recién nacidos.

Solo procura que los ‘baños de sol’ que reciba tu bebé ocurran cuando los rayos de este astro hayan perdido su intensidad. Por ejemplo, en la mañana entre 8:00 y 10:00 o al final del día.

#6 Dejarlo llorar ayuda a madurar sus pulmones

Aún no existe una evidencia científica que relacione el llanto del bebé con el fortalecimiento de sus pulmones.

Es importante recordar que el llanto es una de las principales formas con las que los bebés se comunican y expresan lo que sienten. Por ello, esforzarte por interpretar su llanto es una buena forma de comprender su sentir y ser consciente de si tiene alguna molestia o necesidad.

#7 La comida con sabor fuerte es mala para el bebé

No existe ninguna base científica para esta aseveración. Lo único que se puede tomar en cuenta es evitar los alimentos a los que la embarazada de por sí es intolerante o aquellos que tu médico previamente te recomendó no comer.

#8 No debes comer salmón durante el embarazo

El salmón, así como el pescado en general, es un alimento bastante bueno y lleno de ácidos grasos que benefician la salud de las futuras mamás y sus pequeños.

El pescado contiene ácidos grasos Omega 3 y Omega 6, los cuales son elementales para la creación de las membranas celulares del cerebro.

Un estudio del proyecto NUTRIMENTHE, de la Universidad de Granada, demostró que «los niños nacidos de mujeres que consumieron más pescado durante el embarazo obtienen mejores resultados en las pruebas de inteligencia verbal, habilidades de motricidad fina y una mejor conducta prosocial».

#9 Hacer ejercicio afecta el crecimiento del feto

Hacer ejercicio y mantenerte activa es parte elemental de una vida saludable. Lo recomendable es que acudas con un especialista para orientarte sobre el mejor acondicionamiento físico para ti.

A pesar que el ejercicio de alto impacto no es recomendable, existen muchas disciplinas deportivas que te mantendrán activa y en movimiento, las cuales sin duda te beneficiarán y te harán sentir bien durante tu embarazo.

#10 El azúcar quita el hipo

Existen muchos mitos relacionados con quitarle el hipo a tu bebé, desde alimentos que solucionarán el problema hasta ponerle un hilo rojo en la frente.

No obstante, es mejor dejar de lado estos remedios. Muchas veces el hipo es generado por la adaptación del sistema digestivo y respiratorio de tu bebé a un nuevo ambiente.

Si sus episodios de hipo son bastante largos y te preocupan, acude con su pediatra para saber con más exactitud qué podría estar ocasionándolo.

#11 No puedes tomar café durante el embarazo

Antes se creía que el café era malo para el embarazo. Sin embargo, la clave está en la moderación. Con base en lo que te diga tu médico, sabrás si puedes tomar una taza al día.

#12 Por cada hijo se pierde un diente

Esto es algo totalmente falso. Mientras tengas una buena salud dental y una ingesta de minerales adecuada (de acuerdo con la dieta que recomiende el médico), no deberías sufrir ningún tipo de descompensación.

#13 Las relaciones sexuales dañan tu leche

Las relaciones sexuales no tienen nada que ver con tu producción de leche. No existe evidencia científica de que haya una correlación entre estos dos procesos.

#14 Un bebé grande es mejor

De acuerdo con la fisionomía de los padres, el tamaño del bebé puede variar. Sin embargo, el peso promedio de un bebé se encuentra entre 2500 y los 4000 gramos. Un peso mayor a los cuatro kilos puede desencadenar obesidad infantil más tarde.

Además, un bebé que pesa más de los 4000 gramos puede ser un indicio de que la mamá puede presentar diabetes en el futuro.

#15 Las relaciones sexuales pueden afectar al bebé

Durante el coito, es imposible que el pene llegue hasta el bebé. El cuello del útero y el tapón mucoso separan a tu bebé y lo mantienen en su propio espacio.

Las relaciones sexuales durante el embarazo no están contraindicadas. No obstante, consulta a tu médico si te enfrentas a un embarazo de riesgo o has presentado sangrados sin motivo aparente.

#16 Tener un orgasmo provoca problemas en el embarazo

Así como en el punto anterior, esta aseveración es totalmente falsa. Las relaciones sexuales sí se pueden presentar durante el embarazo y qué mejor si estás sintiendo placer mientras lo haces.

#17 El calostro amarillo está podrido

Como ya vimos, el calostro funciona como una vacuna para tu bebé, ya que es altamente nutritivo y está lleno de defensas que fortalecen su sistema inmunológico. Su color amarillo se debe a que es rico en betacarotenos, una sustancia que previene muchas enfermedades y que incluso está presente en alimentos como las zanahorias.

#18 No puedes despertar al bebé para alimentarlo

Sabemos que amas verlo dormir y disfrutar su sueño. Sin embargo, si tu médico te estableció un horario específico para tratar algún problema de alimentación o peso, lo mejor es respetarlo, aunque eso implique despertarlo a media siesta.

#19 La forma de tu pancita determina el sexo

Se escucha mucho que si tu panza crece hacia delante es niño, mientras que si crece un poco más hacia los lados se trata de una niña.

Sin embargo, únicamente un ultrasonido puede ayudarte a determinar el sexo de tu bebé. En ocasiones, incluso el ultrasonido puede equivocarse, debido a la forma en la que tu bebé está acomodado.

#20 Los niños se deben amamantar por más tiempo que las niñas

Existe la falsa creencia que los varones se deben amamantar por más tiempo que las niñas. Se cree, infundadamente, que si amantas por más tiempo a una bebé, ella será más fértil en la edad adulta.

Sobra decir que esta aseveración es érronea. La leche materna es el alimento que hará que tu bebé, niño o niña, crezca y se desarrolle sano y fuerte. Amamanta por el mismo tiempo a tu bebé, sin importar su sexo.

#21 Pones uvas en la boca de tu bebé, antes de los seis meses, lo ayudará a hablar más rápido

En primer lugar, durante los primeros seis meses de vida de tu bebé es recomendable que únicamente se alimente con leche materna. Nada de alimentos sólidos ni “probaditas” de frutas o verduras.

Por otro lado, no existe evidencia científica que compruebe que las uvas contribuyan a que tu hijo o hija hable antes. Recuerda que cada bebé es diferente y esto incluye también a tus propios hijos. Es decir, si tu hijo mayor habló a una edad determinada no quiere decir que tu siguiente bebé vaya a hablar a la misma edad.

#22 No debes viajar en avión durante tu embarazo

Con base en las recomendaciones de tu médico, podrás viajar en avión desde el primer trimestre y hasta el último de tu embarazo, a menos que te indique lo contrario. Pero esa restricción solo puede darse en caso de un problema de salud específico, como la preclampsia.

El problema que existe algunas veces es que algunas aerolíneas prefieren que no viajes en tu último trimestre, por el miedo que conlleva que entres en labor de parto durante el vuelo. Sin embargo, lo más sencillo que puedes hacer es consultar a tu médico antes del viaje.

#23 Los bebés nadan por instinto

Este mito surge debido a las condiciones naturales en las que se encuentra el bebé dentro del útero materno, pues está sumergido en el líquido amniótico. Sin embargo, se trata de una verdad a medias.

Antes de los seis meses, los bebés que se sumergen en el agua presentan un reflejo llamado respuesta bradicardíaca, la cual les permite contener la respiración y disminuir su ritmo cardiaco.

Asimismo, tienen un reflejo donde mueven sus bracitos y piernas, simulando movimientos como si en realidad supieran nadar.

No obstante, no tienen la fuerza y la capacidad para mantener su cabecita fuera del agua. De tal forma que si nos aventuramos a dejarlos solos, creyendo que saben nadar, los bebés se pueden ahogar.

#24 Si estás enojada o asustada no puedes amamantar

Si bien el estrés o las emociones fuertes pueden aletargar el flujo de leche, no significa que ya todo esté perdido. Se trata de un reflejo temporal de tu cuerpo ante un episodio de estrés.

#25 Cruzar las piernas desacomoda al bebé

Junto a este mito existen otros como «cruzar las piernas afecta la visión del bebé» o «cruzar las piernas dificulta la respiración del bebé». Siéntete libre de cruzar las piernas y acomodarte como te sientas más cómoda ya que ninguna de estas aseveraciones es verdadera

Kristel Mauricio

noviembre 23rd, 2020

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