Entretenimiento

3 ejercicios para hacer en la oficina

3 ejercicios para hacer en la oficina

El empeoramiento de los hábitos de vida propio de las sociedades occidentales, la evolución de los sistemas de transporte y la tecnología laboral, los nuevo modos de ocio… todo colabora para que todos –niños y mayores- asuman como válidos comportamientos claramente sedentarios y, por tanto, perjudiciales para la salud.

La inactividad física o falta de ejercicio se considera uno de los mayores factores de riesgo en el desarrollo de la enfermedad cardiaca e incluso se ha establecido una relación directa entre el estilo de vida sedentario y la mortalidad cardiovascular. Una persona sedentaria tiene más riesgo de sufrir arterioresclerosis, hipertensión y enfermedades respiratorias.

¿Cómo se previene el sedentarismo?

Al igual que otros factores, el sedentarismo es un factor de riesgo modificable, lo que significa que la adopción de un estilo de vida que incluya la práctica de ejercicio físico interviene en la mejora de la salud de la persona sedentaria y reduce su riesgo cardiovascular. En este sentido, hay un aspecto fundamental que es la prevención en la infancia.

Los niños de hoy en día tienen peores hábitos de alimentación, ejercicio físico y ocio. La práctica deportiva se suele reducir a las horas que imparten en las escuelas al tiempo que el ordenador, los videojuegos y la televisión se convierten en sus principales vías de esparcimiento. Educar a los más pequeños en la necesidad de tener una vida activa, con ejercicio moderado y actividades al aire libre es el único método para ayudarles a convertirse en adultos sanos.

Sin olvidar, además, que esa prevención colaboraría en la mejora de las cifras de colesterol y sobrepeso de los más pequeños.

Tratamiento

El sedentarismo sólo se combate con actividad física. Y, como hemos repetido en numerosas ocasiones, no se trata de convertirse en un atleta de competición. La clave está en modificar los hábitos sedentarios de vida y ocio y transformarlos de forma que se incremente nuestro nivel de actividad física y deporte. En el caso de los adultos sedentarios que llevan mucho tiempo sin hacer ningún tipo de ejercicio es conveniente que consulten a su médico: tan peligroso es para la salud no hacer nada de deporte como, en esa situación, lanzarse a un ejercicio exhaustivo y desmedido de forma aislada.

Relación con otros factores

El sedentarismo, además de provocar por sí mismo un importante daño a nuestro sistema cardiovascular, contribuye a acentuar los efectos de otros factores de riesgo como la obesidad, la hipertensión o el colesterol. Una persona sedentaria tiende a tener sobrepeso, suele fumar y es habitual que tenga una alimentación desequilibrada.

Por el contrario, está demostrado que la actividad física y el ejercicio colaboran tanto en el mantenimiento del peso como en el control de las cifras de tensión arterial y colesterol.

Si tu ánimo cae en picada durante la jornada laboral, es hora de una sesión rápida de ejercicio; y no hace falta usar tenis para salir a correr. Joy Keller, entrenador personal certificado y maestro de yoga en San Diego, California, EE.UU., te presenta estos sencillos movimientos para poner en práctica ¡ya!

Twist simple de torso

1. Siéntate derecho en una silla, con los pies apoyados en el piso, e inhala.

2. Exhala y gira lentamente hacia la derecha. Mantén el cuello y los hombros relajados. Gira sólo hasta donde el movimiento te resulte cómodo y mantén la posición el tiempo que tardes en inhalar y exhalar cinco veces.

3. Regresa lentamente a la posición inicial y repite el movimiento hacia el otro lado.

Fortalecimiento de la espalda alta

1. Siéntate derecho en una silla. Inhala profundamente y mantén el vientre apretado.

2. Entrelaza tus manos en la nuca. Mantén tus costillas contraídas; no dejes que éstas se proyecten hacia afuera.

3. Presiona tu cabeza contra tus manos e inclínate lentamente hacia atrás. Comienza el movimiento desde la cadera, no sólo desde la espalda alta, y repítelo de tres a cinco veces.

4. A continuación, levanta tus brazos flexionados hacia los lados, imitando un cacto o los postes de anotación del futbol americano.

5. Echa hacia atrás los brazos, presionando tus omóplatos como si quisieras juntarlos. Mantén la posición mientras cuentas hasta tres. Haz diez repeticiones.

Estiramiento de la cadera

1. Coloca la rodilla derecha en el piso, junto a tu escritorio. Si no te sientes cómodo, coloca algo acolchonado bajo la rodilla. Equilíbrate doblando la pierna izquierda y apoyando ese pie en el piso hacia el frente.

2. Apoya tu mano izquierda sobre tu cadera en el pliegue que forma con la parte alta del muslo y empuja hacia atrás. Mientras lo haces, inclina la pelvis hacia abajo

3. Inhala y, con un movimiento circular, levanta el brazo derecho. Gira la cabeza a la izquierda y exhala e inhala. Baja el brazo y vuelve a colocarlo a un costado. Haz cinco repeticiones.

4. Cambia de lado. La actividad física en el lugar de trabajo aumenta la productividad hasta un 52%.

Kristel Mauricio

octubre 3rd, 2017

No comments

Comments are closed.