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5 juegos tradicionales para disfrutar del verano sin pantallas –

5 juegos tradicionales para disfrutar del verano sin pantallas –

Las vacaciones escolares de verano, acompañadas de buen tiempo, son el momento ideal para recuperar juegos tradicionales, disfrutar de ellos en grupo, en la calle, en el parque, al aire libre… apartando la televisión y otros dispositivos tecnológicos que ocupan una buena parte del tiempo de ocio de menores y adolescentes durante todo el invierno.

Conocer cuáles son los juegos populares y tradicionales, tanto los autóctonos (de nuestra región) como aquellos más alejados de nuestro entorno próximo es una buena actividad que:

• Nos ayuda a conocer la historia y cultura propias y ajenas.

• Facilita la relación con las personas mayores, conocedoras de los juegos y transmisoras de conocimiento popular.

• Contribuye a la adquisición de habilidades y destrezas motoras, lingüísticas, psicológicas y sociales.

• Favorece el desarrollo de actitudes de igualdad, cooperación, solidaridad, no discriminación, etc.

Ejemplos de juegos tradicionales

Además de los conocidos juegos populares como el escondite, la comba, el pañuelo o las tradicionales peonza (trompa) y canicas, os planteamos a continuación cinco interesantes posibilidades:

• Les birles, birlas o bolos: se necesitan seis birlas juntas, colocadas en dos filas de tres, sobre una base plana que se sitúan a unos 6 metros de quien tiene el turno (la distancia puede variarse en función de la edad). Se trata de intentar derribar cinco de las seis birlas, dejando una en pie, con una bola de madera en dos tiradas.

• Sambori, tella o rayuela: requiere una tiza y una piedra. Se dibujan, en el suelo, los cuadrados numerados sobre los que se irá saltando. Por turnos, se tira la piedra, intentando dejarla en el número que corresponda (debe seguirse el orden de los números) y se salta a la pata coja recorriendo todas las casillas, en sentido de ida y vuelta, sin pisar aquella en la que esté la piedra.

• El canut o chito: sencillo juego tradicional que utiliza un canuto (cualquier pieza con forma de tubo), tiza, tellas o chapas y monedas. Puede jugarse por equipos o de forma individual. Consiste en colocar el canuto, con las monedas encima, en un círculo pintado en el suelo con el mismo radio que la longitud del canut. El turno, si se juega por equipos, dependerá de quien lance la tella más cerca del círculo. Quien juega posee dos chapas que lanzará desde la distancia pactada con la finalidad de tirar el canuto sacándolo del círculo pero dejando las monedas dentro. Estas monedas serán el “premio” para la persona o el equipo que haya sacado el canuto del círculo.

• Set i mig o siete y medio: juego recomendado para menores que ya sepan sumar. Se necesitan chapas y tiza para pintar en el suelo. Se dibuja un cuadrado con los números del 1 al 4 y, en el centro, se escribe “1/2”. Jugando por turnos, se tirarán las tres chapas de las que dispone cada jugador o jugadora intentando sumar 7 y medio con los tres lanzamientos.

Y, si el tiempo no acompañara, siempre puede optarse por juegos de palabras como el tradicional palabras encadenadas. En él, y por turnos, se deben “encadenar” palabras utilizando la última sílaba o letra de la palabra dicha por la o el jugador anterior, según se acuerde al inicio del juego. En ningún caso pueden repetirse palabras. Una variante, en función de la edad, consiste en añadir palabras para ir formando frases.

Juegos populares y competencias clave

La práctica de juegos tradicionales o populares no solo “entretiene” al grupo de menores sino que, al mismo tiempo, facilita la adquisición de las habilidades y destrezas asociadas a diferentes competencias clave e inteligencias múltiples, sirvan como ejemplo:

• La adquisición de las competencias sociales y cívicas a través del conocimiento y aplicación de las normas de los juegos.

• El desarrollo de la inteligencia corporal-cinestésica, favorecida por la realización de actividades que implican movimiento, coordinación ojo-mano, equilibrio, flexibilidad…

• El impulso a la competencia en comunicación lingüística gracias a la interacción verbal que se desarrolla en la propia dinámica de los juegos, especialmente en los juegos de palabras que pueden derivar en un incremento del vocabulario o un mejor conocimiento de la gramática.

Kristel Mauricio

agosto 12th, 2019

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