Fiesta de Toros

Anecdotario de Giraldés: El reto de Armillita

Anecdotario de Giraldés: El reto de Armillita

..y se le ocurrió al ganadero loco retar al maestro para que…
El maestro Fermín Espinosa “Armillita”, por su glorioso historial, por su paso triunfal en todos los ruedos del mundo, está y seguirá estando, entre los inmortales de la fiesta de los toros. Nació con el toreo en la cabeza, y por su comprensión admirable de las condiciones de los toros, conseguía -¡con el toro sobrado de casta!-, que torear se viera como algo fácil.

Quienes más convencidos estaban de la grandeza torera de Armillita, fueron las figuras de su época. Recuerdo un comentarios de Luis Castro “El Soldado”: “Vi a muchos toreros; alterné con los mejores de aquí y los mejores de allá. Pero a Fermín fue al único al que vi hacer grandes faenas a toros que, aparentemente, no tenían un pase… y eso era increíble”.

Nada se descubre al afirmar que Armillita tuvo grandes triunfos en todos los países taurinos y que dejó recuerdos imborrables entre la afición.

En Perú le sucedió al maestro algo muy extraño y difícil de comprender: contratado en condiciones de gran figura tuvo muchos éxitos, pero había un loco apellidado Asín, que tenía una ganadería malísima. Buscaba que sus toros desarrollaran mucho sentido y presentaran enormes dificultades.

En las tientas desechaba a las vacas que embestían con fijeza y buen estilo, y aprobaba a las que resultaban difíciles, a las que cualquier ganadero responsable hubiera mandado al rastro.

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Con motivo de los grandes éxitos de Armillita, se le ocurrió al ganadero loco asegura que esos triunfos carecían de importancia, y se atrevió a retarlo: “Si es tan buen torero, que lo demuestre con mis toros”.

No faltó quien aconsejara al maestro que no hiciera ningún caso a las palabras de ese cretino. Pero fue inútil. Armillita aceptó lidiar una corrida de esa malísima ganadería y como ningún torero se atrevía a enfrentarse con ese ganado, el maestro aceptó matar… ¡los seis toros!

El ganadero loco apostó a que Armillita no mataría sus seis toros. Estaba seguro de que sufriría una cornada o alguno se le iba a ir vivo.
Antes de la corrida se hicieron toda clase de comentarios al respecto, y la expectación creció a medida que se acercaba la fecha. Se agotaron todas las localidades y la plaza registró un lleno imponente.

Con el primero de la tarde, Armillita hizo un gran esfuerzo. Después de una faena de trámite y una estocada entrando a matar con todas las ventajas, pensó que acababa de matar al toro con más peligro de la corrida. Al llegar a la barrera escuchó decir a un banderillero español que llevaba muchos años viviendo en Perú: “Éste ha sido el mejor toro que he visto de esta ganadería”, una frase que sin duda llamó la atención del maestro, que no tuvo más remedio que apechugar con los demás toros, a los que mató con su habitual solvencia, fiel a su costumbre de gran conocedor del ganado de lidia.

Fuente: Al toro México.
Fotografía: Al toro México.

Kristel Mauricio

mayo 26th, 2017

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