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Cómo dejar de ser egoísta y comenzar a disfrutar de todo lo que te has perdido

Cómo dejar de ser egoísta y comenzar a disfrutar de todo lo que te has perdido

En algún momento de nuestra vida, sea a mayor o menor escala, todos somos egoístas. No obstante, hay personas que lo son en exceso, tanto que su comportamiento sobresale de forma negativa. Cuando los demás son egoístas lo detectamos inmediatamente, pero cuando nosotros lo somos, nos cuesta reconocer estas actitudes, y mucho más cambiarlas.

Este comportamiento puede afectar de manera negativa nuestras relaciones interpersonales. Si piensas que tal vez actúas de forma egoísta, vale decirte que lo más importante en la vida es estar bien, y para esto es adecuado alimentarnos de buenos consejos.

Características de una persona egoísta

Las personas egoístas difícilmente llegan a establecer buenas amistades o ganarse la confianza de otros. Algunas de las cualidades que caracterizan a los egoístas son:

*No son dadas a compartir; a menos, por supuesto, que deseen o puedan obtener algún beneficio a cambio.
*De cada situación tratan de sacar una recompensa.
*Cuando no consiguen lo que quieren son rencorosos y tienden a sentirse ofendidos.
*Sus esfuerzos son mínimos.
*Sólo demuestran interés por sí mismos, nunca por los demás.
*Siempre quieren más de lo que puedan tomar, son insaciables.
*No se detienen hasta obtener lo que desean.

Su actitud es “primero yo y después yo”, sus relaciones son tóxicas, ya sea sean en pareja, en lo laboral o con sus amistades; la mayoría de las veces no son conscientes de quiénes son y del daño que causan a quienes les rodean, pues manipulan su entorno para conseguir lo que quieren.

¿Qué hacer si eres egoísta?

Un comportamiento egoísta puede ser habitual; sin embargo, esto no quiere decir que no se puedan adoptar otras actitudes, aquellas que nos permitan ser más conscientes sobre cómo somos con los demás con el fin de lograr mejorar la calidad de las relaciones interpersonales.
Si crees que actúas de manera egoísta y deseas cambiar esta actitud, entonces debes tomar en cuenta los siguientes consejos:

1. Reflexiona y acéptalo

El primer paso es detectar y reconocer el problema, aquello que no te gusta y consideras que no te hace mejor persona. Esto es imprescindible para tomar acción y poder realizar una transformación en ti, de esos hábitos negativos a positivos.

Debes reflexionar sobre cómo es tu comportamiento y cómo afecta a los demás y a ti, ya que las actitudes egoístas contribuyen a deteriorar las relaciones, causan sufrimiento y sentimientos de malestar. Es posible que al reconocerte como una persona egoísta, la culpa se adueñe de ti; sin embargo, piensa que acabas de aceptar tu problema y estás en proceso de cambiar.

2. Cambia tu perspectiva

Cambiar de perspectiva quiere decir que comprendes y estás dispuesto a aceptar que existen otras personas, que tienen sus formas de pensar y que también cuentan. Es decir, que no sólo existen tus verdades ni tus razones.
Esto requiere de sumo esfuerzo, pero al hacerlo, la mitad de la batalla está ganada; cuando has entendido este punto, ya estás preparado para ofrecer algo a lo demás, al contrario de pensar todo el tiempo que sólo recibirás.
Un estudio basado en imágenes cerebrales, realizados por científicos de la Universidad de California, en Los Ángeles (UCLA), han concluido que ayudar a los demás es de gran beneficio también para quienes prestan ayuda, y no sólo para quien recibe; así que cuando das a otras personas, también te sentirás mejor.

3. Deja de creer que eres el centro del mundo

Hay una diferencia entre la egolatría, el egocentrismo y el egoísmo —aunque para muchos parezca lo mismo—, pues se puede ser egoísta sin necesidad de ser ególatra; sin embargo, estos conceptos muchas veces se relacionan. En el caso del egoísta, éste quiere todo para sí mismo, y se trata de un comportamiento y una actitud; la egolatría consiste en quererse mucho; y el egocentrismo surge cuando las personas piensan que, tanto ellas como sus opiniones, conforman el centro del universo y todo lo demás está por debajo.

No aparecen siempre juntos, pero sí es posible que una persona piense mucho en sí misma, tanto que no tenga en cuenta a los demás, ni considere sus necesidades. Como resultado de esto, veremos personas que, además de egocéntricas, son también egoístas. Si abandonas esta forma de pensar, también podrás dejar de ser egoísta.

4. Debes ser empático

Para dejar de ser una persona egoísta es importante que aprendas a ponerte en los zapatos de los demás. Una persona capaz de sentir el sufrimiento de otra, tratará de aliviarle y no de causarle daño. En algunas ocasiones, actuamos de forma negativa porque somos quienes estamos a la defensiva, pensamos que los demás nos quieren herir, o que somos víctimas de prejuicios, sin detenernos a pensar en el dolor que les pudiéramos causar a los demás.

Por tanto, ser empático se trata de comprender a los otros, estar abiertos ante sus sentimientos y emociones.

5. Escucha activamente

Para lograr ser empáticos es imprescindible escuchar a los otros, ya que prestamos atención a lo que los demás verbalizan, y a lo que expresa a través de su lenguaje no verbal y su comportamiento. A esto se le conoce como “escucha activa”, la cual consiste en un tipo de habilidad que puede ser adquirida y también desarrollada con la práctica.

6. No sólo recibas, también da

Una vez que has comprendido los sentimientos de los demás, así como sus necesidades, podrás entonces abrir tu corazón y ofrecer realmente una amistad. Para ser felices necesitamos estar rodeados de personas, así que por eso debemos demostrar que los otros también te importan de verdad.

7. Haz el esfuerzo

Lo que hemos expuesto no quiere decir que sea fácil actuar, en especial cuando se trata de comportamientos altruistas y compasivos, precisamente porque el egoísmo tiene que ver con la forma en la cual nos han educado, además de que la sociedad promueve este tipo de actitudes.

Es importante poner de tu parte, entender que no siempre obtendrás placer inmediato, ni beneficios de todo aquello a lo cual nos entreguemos, pues pensar así distorsiona la realidad y hace que actuemos sin tener en cuenta a los demás, ni considerar las consecuencias de nuestras acciones.

Kristel Mauricio

marzo 15th, 2017

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