Fiesta de Toros

La actuación de Valadez ante la prensa española

La actuación de Valadez ante la prensa española

foto_noticia28942

Ofrecemos fragmentos de las crónicas publicadas en varios medios
Realizamos un recorrido por diversos medios de comunicación en España para analizar el tratamiento que le dan a la actuación del novillero mexicano Leo Valadez en Las Ventas de Madrid, dentro de la Feria de San Isidro, por lo que a continuación ofrecemos fragmentos de varias crónicas.

Antonio Lorca (El País):

“Al mexicano Leo Valadez, por ejemplo, se le nota placeado, y es una enciclopedia con el capote: recibió a su primero con unas cordobinas, participó en dos quites, uno por templadas chicuelinas y otro por crinolinas; en otro quite al tercero se lució por caleserinas y gaoneras; saludó al cuarto por verónicas y chicuelinas, y terminó por zapopinas.

“No se le puede pedir más. Bueno, algo más, sí: que muletee más ceñido, con más sentimiento, con más alma. En una palabra, que toree en lugar de dar pases. Y que no sea pesado. La cantidad no tiene nada que ver con la calidad. Y Valadez no encontraba el momento para acabar”.

Andrés Amorós (ABC):

“El mexicano Leo Valadez es un diestro bullidor, ´todoterreno´. En el primero, que embiste con templanza, comienza de rodillas, en el centro; encadena suaves muletazos por los dos lados; muestra facilidad pero no llega a emocionar como la nobleza del toro permite. La espada es su punto flaco.

“Muestra su soltura con las zapopinas, en el cuarto, que se viene arriba; el trasteo gana interés pero la faena no se redondea y vuelve a matar mal. Ha demostrado más oficio que inspiración”.

Zabala de la Serna (El Mundo):

“Cuando hoy vuelvan los peregrinos arancetanos, de Leo Valadez contaremos poquito. A su novillo de Montealto, de amable expresión, un punto montado y una bondad simplona, le faltó humillar algo más en los finales de muletazo. Como se abría y se desplazaba tanto, Valadez y todo su resuelto oficio se quedaban descolocados.

“Aunque cuando más se descoloca el mexicano es con la espada, como ya le sucedió en la extraordinaria novillada de Fuente Ymbro que levantó el telón en Madrid.

“Leo Valadez amplió con el altón cuarto su repertorio con el capote: si ya había participado en otros turnos por chicuelinas, crinolinas y caleserinas, ahora se aplicó por zapopinas. Recitan los alumnos de las escuelas taurinas las suertes como se cantaba en el colegio la tabla periódica de los elementos. Como en tiempos de Manu Llorente la lista de los reyes godos.

“Como casi siempre, se ponía desde los tendidos el acento en las carencias del ganado, que si no había ritmo, que si no descolgaba lo suficiente, que si el fondo… Lo cierto es que Valadez le pegó 80 pases”.

Patricia Navarro (La Razón)

“Las novilladas tienen, o deben tener, algo especial. Y en esta se notó al principio, por momentos. Cuando de pronto quitó Diego Carretero en el novillo de Valadez y de qué manera por gaoneras convencido de quedarse por allí y este salió a la réplica. ¡Ocurre tan pocas veces! El de Montealto llegó a la muleta con alegres arrancadas, movilidad y nobleza, se abría mucho al salir del encuentro y se quedaba descolocado Leo Valadez que era a quien le tocó el novillo.

“No hubo comunión, a pesar de que quiso y comenzó de rodillas en el centro de ruedo y ahí pegó un natural extraordinario. Después, no acabó de fluir el toreo en una plaza como Madrid en la que no valen las medias tintas; al novillero se le fue el trasteo en buscar la distancia y el sitio sin llegar a ninguna parte.

“Toreo de capa hubo con el cuarto. Y bonito. El remate de desprecio que abrochaba el saludo y el quite por lopecinas entre vara y vara. Salió Carretero a hacer lo propio y apuntaba la cosa, pero ocurrió después con la muleta algo similar a lo anterior. Tuvo movilidad el novillo, se abría también al salir del envite y la faena no fue. No hubo conexión con el tendido y el trasteo se hizo largo”.

Redacción (Aplausos):

“Primer novillo con movilidad y prontitud, alegre ejemplar que embistió con nobleza y fondo. Faena animosa de Leo Valadez iniciada de rodillas en los medios y en la que hubo más oficio que brillantez. Falló con la espada. Silencio tras aviso.

“Se aplomó el cuarto, que tuvo nobleza y altas dosis de calidad pero le faltó empuje. Leo Valadez puso empeño en una labor larga. Estocada casi entera y descabello. Silencio tras aviso”.

Fuente: Al toro México.
Fotografía: Al toro México.

Kristel Mauricio

mayo 31st, 2017

No comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.