Fiesta de Toros

Román corta una oreja en la última de Aguascalientes

Román corta una oreja en la última de Aguascalientes

Concluyó el ciclo taurino San Marqueño con una corrida que tuvo diversos matices bastante interesantes, una tarde en la cual la afición no terminó por volcarse al coso Monumental, ante el atractivo llamado Piedras Negras, divisa que regresó a la feria más importante de México, tras una larga ausencia de más de cuatro décadas.

La única oreja del festejo, corrió a cargo del hispano Román, fue en el sexto toro de la tarde, el cual estuvo acompañado de un vibrante primer tercio, al igual que el segundo. Doblándose con muleta en mano, llevando largo al toro tlaxcalteca muy metido en el engaño, luego a plantarse y a correr la mano, haciendo las cosas de manera casi perfecta , milimétrica, porque cualquier descuido se pagaría caro.

La tarde de ayer, Román presenció la corrida desde un palco, y vio como su colega Ginés Marín, solicitó la popular pelea de gallos, y a sabiendas que la afición llega al clímax en ese ambiente de algarabía, pues hoy fue el turno para Román, quien se inclinó por el “camino fácil”, al fin, era el último toro de feria, había que despedirlo haciendo justamente eso, fiesta bonita.

Una faena que entusiasmó a los tendidos, dos bernardinas tan ajustadas que por poco se llevan de corbata al hispano, mató recibiendo, un tanto defectuosa, pero que los pañuelos en tonalidad blanca se hicieron presentes para solicitar al juez de plaza el corte de una oreja.

Con su primero estuvo aseado, exponiendo, de tal manera que el toro al sentirse dominado, se refugió buscado salida a tablas, y cuando Román le puso la muleta, el toro se agarró al piso, un trasteo voluntarioso, que finalizó con una estocada bastante defectuosa que el público le recriminó de inmediato.

Fermín Rivera ha dejado ver el toreo exquisito que atesora, ante su primero, tuvo que lidiar con el toro y con el viento, que estuvo molestándole durante toda su actuación. Lo más rescatable con capote, fueron las verónicas que ejecutó toreando con solera, un tanto desdibujadas por las ráfagas de aire.

Firme de muleta, como se dice en el argot, “tragando” las reiteradas miradas que el de Piedras Negras tenía hacia la humanidad de Rivera, quien a base de aguante y oficio, logró un par de tandas por el pitón derecho, cuando lo intentó por el pitón contrario, es decir, torear al natural, le protestó tirando algunos derrotes.

Con su segundo de nueva cuenta muy en torero, pero con un toro que se desfondó a la brevedad, además de una embestida descompuesta, a dos tiempos, parecía por momentos y a la distancia, que el ejemplar estaba lastimado, condición que bajó los decibeles de la actuación del potosino.

Al torero de Aguascalientes Fabián Barba, correspondió el lote menos potable del encierro, no obstante, Barba estuvo muy por encima de las condiciones de sus toros.

Con su primero imperó un ambiente tenso, en primera instancia por el percance sufrido por nuestro compañero Armando Landín, posteriormente por el derribó al caballo que el toro “Mezcalero” protagonizó. Sin perder detalles, los aficionados veían como Fabián se la jugaba de verdad, ante un toro que tuvo nulas opciones de triunfo.

Ya con su segundo, un toro bastante distraído, no así de Fabián, con él si estaba al tanto, en cuanto el torero se descuidaba acometía sigilosamente, como un predador acechando a su presa, menos mal que el espada en turno, tiene técnica, oficio y un centenar de recursos, mismos que utilizó para andar más que sobrado con “Maquinista”, que para mala fortuna del hidrocálido, había poco por hacer.

Información: Al Toro México

Kristel Mauricio

mayo 13th, 2019

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